Muy buenas a todos,
cerramos la puertas al Carnaval Colombino 2011. Un nuevo carnaval, un nuevo año, un nuevo concurso. Y permitanme que empiece diciendo que, a nivel personal, he de decir que ha sido un carnaval un tanto raro. Voy a intentar ir desgranando sensaciones y de forma breve intentaré ir acercandome lo máximo posible a la realidad --claro, mi realidad--.
Comenzamos el año con una nueva junta directiva en la Fopac, que viene cargada de proyectos ilusionantes. Lo más emocionante es que ahora son muchas las personas que están en la federación, antes sólo eran dos o tres luchadores y muchos colaboradores. Y la federación se pone en marcha. Reforma de la sede, patrocinadores... En el pre-concurso se hace un buen trabajo. Una vez que arranca el concurso, todo marcha como suele ser habitual, aunque lógicamente, todos opinamos y hay cosas que no nos gustan. Lo primero rechazable es la confrontación de la federación con un medio de comunicación (y no voy a valorar quien lleva razón o no, sino que no debe ocurrir). Creo que los medios tienen que tener una atención preferente, porque son los que van a hablar de nosotros; y los medios creo que también deben ser justos con los que trabajan por esta fiesta.
Dejando este capítulo aparte y olvidado, de las cosas mejorables y planteables de cambiar para el próximo año: 1) El Certamen Local de las agrupaciones (yo por mi y con el mismo jurado, ni lo haría); 2) Una modificación de las preliminares, ya que es triste cantar con el teatro vacío. Es mejor menos días de preliminares con más grupos y asegurarnos una entrada digna. Y 3) Los presentadores, que creo que deberíamos profesionalizarlos y contratar a dos profesionales 'de verdad' que hagan todas las noches. Con seriedad, rigurosidad y al grano. De este año, y si queremos seguir contando con carnavaleros, me quedo con el descubrimiento de Noelia Muiño, la mejor (planteable proponerle dinero a cambio del sacrificio de todas la noches, y compartirlo con otro compañero, de características similares, bien podría ser Pepe Santana). De la calle, del carnaval de calle no opino, porque hasta el momento no he vivido ningún acto de carnaval de calle, creo que el tiempo ha fastidiado el invento y ha alegrado a muchos carnavaleros que odian esto.
De todas formas y como digo siempre, con aciertos y errores hay que tener lo que hay que tener para ponerse al frente de esta fiesta tan desagradecida y creo que hay que aplaudir a los que tienen el valor de hacerlo y hacerlo bien. Si no hubiera nada mejorable.... esto no sería carnaval.
Ahora voy a entrar de lleno en el concurso. En mi análisis del concurso. Desde el primer día, acudo al teatro o lo sigo por tv, todos los días, sin excepción. En este concurso soy oyente, colaborador, participo desde las tablas, presento el teatro por primera vez en la historia y trabajo por el carnaval desde mi medio. Conozco las entrañas del concurso, tengo una relación excepcional con la Fopac, con los carnavaleros, con las autoridades, con los grupos... con lo cual, mi visión global del concurso es enorme y mi opinión personal nutrida por cientos de comentarios.
Día a día, voy analizando las agrupaciones y veo que el nivel ha bajado considerablemente a nivel general. Y creo que no es una cosa sólo de Huelva, porque en Cádiz tengo la misma sensación. No se si es cuestión de crisis, del paro (raro es el grupo que no tiene varios componentes sin empleo) o de una mala racha goleadora de autores y componentes. Acaba la primera fase del concurso y no me sorprende nada. Eso si, todo no es tan gris, me divierten varias chirigotas (Antonio Cabeza y Jesuli, principalmente) y me gusta alguna comparsa (sobre todo, Córdoba y El Capitán de la Playa). Creo que los grandes autores-grupos y no voy a descubrir quienes son, traen de nuevo buenos agrupaciones, pero no me sorprende nada realmente. En el primer pase el público muy frío, sobre todo por el número de personas presentes. Eso es lo más triste. De todas formas y a estas alturas ya uno se cansa de las risas pre-acordadas previamente y enlatadas a modo de serie americana. Por eso, creo que no se debería considerar una agrupación más graciosa.
Otro de los matices destacables este año es el alto nivel de las agrupaciones femeninas, que creo que no se han valorado lo suficiente. También creo que otra de las cosas que no se han sabido valorar desde el jurado ha sido la música, los montajes musicales, afinación, puesta en escena, originalidad... Creo más bien que ha sido un jurado de emociones y vuelvo a considerar que no se puede puntuar sobre un baremo de puntuación de 7 a 12, porque un fallo, un pasodoble muy malo o una letra de cuplé o música penca no puede tener tan poca diferencia con uno bueno, bien cantado o sin errores en la interpretación. De todas formas, opino que cualquier jurado tiene el cielo ganado, porque nunca llueve a gusto de todos, ni siquiera de los propios que se sientan cada año para estos menesteres. Ahora, si es cierto que ha habido dentro del jurado aplausos y levantamientos con alguna agrupación, me parece totalmente lamentable --sólo sé lo que me dicen, no lo he visto--.
Sin más, creo que todos los concursos son así, que hay que acatar decisiones y tomarla como son, un concurso. Quizás lo que más duele es el baremo de medir a una y otras agrupaciones, pero creo que esto también ocurrirá siempre. Es la segunda final seguida donde dos grupos fallan descaradamente en un pasodoble (Fali con los esquizofrénicos y este año los gitanos) y se puntuan muy alto. Creo que esas cosas hay que cuidarla, si no invitaremos a que la gente no vaya preparada al concurso y pidan la misma equidad.
De todas formas, mil felicitaciones a todos los concursantes, a los premiados, a los jurados, a la Fopac, a todos los medios y a todos los que hacéis posible el carnaval de Huelva. El año que viene más y mejor y después del pestiño os dejo con breve resumen en imágenes de lo que ha sido este carnaval.